Estética con Ética
Pónganse en situación: concierto de grupo ultra indie en el local moderno de la ciudad. Abundancia de rayas horizontales, gafas de pasta negra, Converse AllStar y exposición parcial de gallumbos. De repente, de entre la espesura, surge una figura que rompe con la supuesta coherencia estética del auditorio: camisa de seda mitad blanca mitad negra, colgante de medio corazón, greñas a lo Hristo Stoichkov en los 80, mocasines de bellotitas con pantalones pitillo y calcetines blancos.
¿Chocante, verdad? Pero he aquí que el amigo se ha interesado en asistir a dicho concierto por las buenas críticas que ha leído del grupo en cuestión en la prensa especializada, porque ha oído que rememoran a una de sus bandas idolatradas de los 70 y porque, siempre que su trabajo en la obra se lo permite, acude a eventos de este tipo.
¿Cuánto apostaríamos por encontrar a una persona con el citado aspecto en un bolo así?, Poco, ¿verdad? No nos engañemos, sabemos que es difícil desvincular determinados momentos con determinadas imágenes, fuesen del tipo que fuesen.
Sin ir más lejos, hoy en La Paz, capital de Bolivia, sube de intensidad la expectación por ver qué vestimenta llevará el recién elegido presidente Evo Morales en su próxima ceremonia de investidura tras sus últimas apariciones públicas que rompieron las reglas habituales de protocolo.
Morales, en la gira que le ha llevado por ocho países, rompió las reglas del protocolo establecido para estas visitas al presentarse ante sus anfitriones y homólogos con vaqueros oscuros, camisas de manga corta, un jersey de colores y cazadoras.
Un ‘look’ humilde, han catalogado algunos, pero llevado con firmeza. Un estilo el del indígena en el que no entran las corbatas, prenda que, según Morales, es “un símbolo de la clase dominante”. Un vestuario el del presidente electo en el que priman los jerséis tejidos a mano que le fueron obsequiados por las productoras de coca.
Quizá muchos otros mandatarios deberían preocuparse menos de su estética y centrarse más en su actividad, entendida ésta como la dirigida a proporcionar el mayor bienestar a sus conciudadanos. Esperemos que el bueno de Evo se mantenga coherente con sus principios, que renueve o no su fondo de armario no debería ser la cuestión del debate, si no el trabajo que desempeñe a partir de ahora en el país andino.
De momento nos quedaremos con estos gestos estéticos, como los del fan de más arriba: las ropitas no dejan de ser un atrezzo que se funden con el resto del espectáculo, pero que no priman sobre el resto.
Firmado: Levi Strauss

2 Comentarios realizados
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Cierto, pero también es verdad que ha sido un golpe maestro en cuanto a marketing político se refiere: ahora Evo Morales está en boca de todos gracias a que vestía la “chompa” (como se le llama a ese tipo de jersey) y no un traje oficial. Pero con lo que molan las corbatas…
Por Merridew el 22.01.06 2:42 am
Tienes razón. Sin la anécdota de su vestimenta que un indígena socialista hubiera accedido a la presidencia de un país hubiera quedado en un 2º plano. De hecho, pienso que todo esto de la chompa y trajes regionales no deja de hacerle un flaco favor a Evo e incluso llega a ensombrecer el resto de su proyecto político. Con todo, pienso, y no quiero pecar de ingenuo, que Evo Morales se haya puesto esos ropajes como fórmula de marketing si no como verdadero sentimiento propio.
Por lucce el 22.01.06 6:09 pm
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