Spain is a One Hit Wonder
Bueno qué, cómo va eso futboleros hispanos, ¿ya pasó? Venga va, que seguro que dentro de cuatro años, en Suráfrica, España hace algo grande. Que sí, que hay equipo, que hay juego, que sólo falta tener la mentalidad de una selección campeona y ya está, a por todas.
Bueno y podríamos decir muchas cosas más, pero ya saben que estamos en Loops y que la música ha de aparecer de un instante a otro. Je, de momento se me ocurre que todas estas buenas intenciones para con el combinado español han de parecerse, en términos parecidos, a lo que se dirían a si mismas bandas que prometían y que, posteriormente, cayeron en el ostracismo total.
Buenos días a todos. A continuación vamos a pasar a darles la alineación que presentaremos en el debut de nuestra selección en el mundial. Como podrán comprobar, hemos pretendido formar un grupo heterogéneo pero que se adapte bien al trabajo en equipo. Además de contar con figuras desequilibrantes, en nuestro once podemos hallar figuras de postín de las que, no cabe duda, dejarán algunas perlas en este mundial.
Muchos han sido a lo largo de estos últimos años, los gestos de músicos y mega conciertos con fines benéficos que se han llevado a cabo, bien sea contra el hambre, contra el cáncer, contra la guerra,… Todos y cada uno de estas citas han sido testigo de uno de los aspectos que mas grande hace a la música, y es que la música une. Hacen que las diferencias con tus vecinos se olviden, mientras ambos gritáis coreando el mismo tema de vuestro grupo favorito, hace que donde antes había miradas de odio y desconfianza, se alce una mirada cómplice, cuando en los primeros acordes de la canción ambos reconocéis de cual se trata y os miráis con aprobación.
Aun me acuerdo del primer concierto que vi de
Es curioso pararse a pensar en ocasiones cómo somos los seres humanos. Lo influenciables y etnocentristas que somos por términos como moda, tendencia, nación, triunfo… Y no crean que aunque esta disertación empiece así, voy a criticarnos, voy a reivindicar lo propio y lo auténtico de cada cual, que sí, está muy bien, pero, por lo menos, en el ámbito – sociedad – que nos ha tocado vivir es casi inevitable abstraerse de estos condicionantes.