¿Confirmación o batacazo?
La biografía musical de un grupo se puede medir analizando sus discos. Siempre se habla del primero como el de la irrupción y el indicador del personal sonido de la misma. Una vez se ha realizado éste, llega el difícil segundo, con el que todavía se le puede permitir al grupo cierto continuismo en su sonido. Con la creación del tercer trabajo, la mayor parte de los críticos suelen demandar un tono más rupturista, como argumento fundamental para que la banda no se quede estancada.
Uno de los grupos contemporáneos que mejor ejemplariza esta evolución puede ser Radiohead. Comenzaron con un primer disco de pop rock convencional, cercano a los U2. Con ‘The Bends’ los de Oxford no se salieron de la norma, pero empezaron a marcar una fina línea que adelantaba nuevos sonidos. Finalmente, la confirmación y mejor respuesta que se le puede dar a un crítico especializado llegó con el ya mítico ‘Ok Computer’, disco que les catapultó a lo más alto y les convirtió en banda de culto, gracias a su ruptura con lo anterior.
Pero claro, es fácil imaginar lo difícil que puede ser para una banda de música adoptar grandes riesgos en tan escaso periodo de tiempo. Esto les supone hacer una apuesta por la aventura, jugada que si sale bien les lleva a la gloria, como es el caso, o les condena al peor de los ostracismos.
Si les puede interesar este símil musical para analizar la actual situación política española, por favor, sigan leyendo. Rodríguez Zapatero inicia su primer disco marcando unos parámetros claros: talante, decisiones populares y sonidos fácilmente digeribles. Las tensiones dentro de la banda, gracias a los componentes vascos y catalanes afloran, y el progreso estilístico pide a gritos una mayor dificultad.
El líder elige entonces meterse encarar estas influencias y se deja llevar a terrenos, a priori, poco claros. Estatut catalán que no se sabe si es constitucional o no y apuesta decidida a que si ETA abandona las armas, se negocia con la banda.
El resultado ante el presumible giro estilístico en la música de ZP está aún por ver. Lo que está claro es que los detractores de la banda desde que sacaron su primer disco tacharán su nuevo trabajo de bodrio y pedirán la disolución de la banda. Por su parte, los fans acérrimos del presidente y su séquito apoyarán lo que salga de forma totalmente parcial, sin pararse a mirar objetivamente los efectos de este nuevo álbum. Y por último, están los que no les queda más que esperar a ver qué sale de todo esto, para poder formarse una opinión.
Realmente, qué complicado es esto de la música y qué ganas de que salga el nuevo disco!!

1 Comentario realizados
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Complicado complicado….. demasiado incluso, diría yo…. mientras tanto, esperaremos a ver los resultados….
Por Imera el 02.10.05 10:46 pm
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